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Vittorio Sgarbi
Vittorio Sgarbi
Crítico e Historiador del Arte
Lucca, 2018.
ITALIA

LA FORMA DE DIOS
La historia de un artista es su obra. Jiménez Deredia nace escultor, y su escultura refleja su idea de mundo. La escultura es volumen; y ciertamente, más allá de la equivalencia de los valores estéticos, precede a la pintura. El ser humano nace escultor, manipulando la tierra y levigando la piedra.
Deredia, sale de Costa Rica a los 21 años, rumbo a Carrara, la ciudad de donde provienen los mármoles copiosamente distribuidos en Florencia. No es difícil para él, participar de los arquetipos de su tierra, las monumentales esferas graníticas de la civilización precolombina Boruca, encontradas en los bosques lluviosos de su país -Costa Rica-, para llegar a las esculturas del Renacimiento Italiano. En ellas Deredia reconoce la referencia a las formas puras geométricas, al círculo y a la esfera. “Todas las grandes cúpulas eran un homenaje a la esfericidad. He profundizado con mis estudios la relación estrecha que existe entre el Ser y la esfericidad, analizando las esferas precolombinas. También Jung, en su libro Psicología y Alquimia, aclara la relación con la esfericidad. Mi investigación es conceptual, filosófica, no me inspiro en artistas plásticos. Me acerco más a poetas, filósofos y escritores como García Márquez y Carlos Fuentes”.

Continuación, bronce, detalle, Jardines de Boboli, Florencia, 2006.

Jiménez Deredia en Carrara, 1976, Italia.
No se trata de una investigación de compensaciones filosóficas y literarias. Es la convicción profunda de Deredia: “Con mis obras narro el concepto de tiempo y de espacio. La mujer es el inicio de la vida, la esfera, es el vientre de la madre que nos trae a la tierra, que es obviamente esférica. Somos Polvo de estrellas en transmutación.
Dentro de la esfera existe la transmutación”. La aspiración a la abstracción es una forma de extremismo radical, expresión de un pensamiento y de teoremas del primer artista moderno, Paul Cézanne. En este recuperado espíritu se debe “tratar la naturaleza según las formas geométricas de la esfera, del cilindro y del cono”. Una coincidencia sorprendente. Deredia habla de... “los conceptos que inspiran mi arte: transmutación, tiempo, espacio, esfericidad y ciclo de la vida. Mi intención es la siguiente: representar la vida en su dinámica. En Costa Rica construyeron durante siglos grandes esferas para testificar la vida: yo quise retomar esta memoria ancestral para reelaborarla y proponerla hoy”.
Deredia ha calado los arquetipos de su tierra en los materiales de la gran escultura occidental, el mármol y el bronce. El nuevo material potencia la esencia espiritual de aquellas esculturas ancestrales. El nuevo hombre tiene raíces antiguas, y Deredia asimila la civilización y la tradición de los conquistadores. No existen tierras descubiertas. Existen seres humanos que tienen el espíritu de Dios adentro, y deben revelarlo al exterior, en una angustia que va más allá de la historia y las religiones. Una esencia del hombre traducida en formas esenciales.

Reconstrución gráfica del concepto de espacio en la Génesis derediana.

Génesis de Mujer Esférica 2000, bronce y granito negro cm 40 x 210 x 35
Deredia busca en sus formas, el alma del hombre; y no parecerá extraño que las caras de sus figuras femeninas salgan de un velo que da potencia a la forma, como en la Annunciata de Antonello o en las cabezas femeninas de Francesco Laurana. Existe un natural clasicismo en este artista profundamente fiel a la tradición y a la memoria del arte precolombino. y después de las caras, los miembros se entrelazan como serpientes. El lo llama “Simbolismo Transmutativo”. y está tan convencido que el espíritu del hombre no pueda estar sometido a la variedad de religiones que encuentra puntos de convergencia entre la cultura de Europa y aquellas del Nuevo Mundo. Es así que le tocará a el ser el primer artista no europeo presente en la Fabbrica di San Pietro con la escultura de San Marcelino Champagnat. La reflexión sobre la perfección formal de la esfera presupone una superación de las contraposiciones y de las distancias. Desde cualquier punto de vista se observe, Dios es uno y el alma del ser humano intuitivamente lo reconoce. (…).
* De Vittorio Sgarbi, La Forma di Dio en Deredia a Lucca. The Cosmic Energy in the Sculptures of Jiménez Deredia, libro curado por Elena Cosimini and Esteban Jiménez, catálogo de le exposición, Tipografía Bandecchi & Vivaldi Srl, Pontedera, Italia, 2018, páginas 21-26.
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